Se acabó, finito. La feria ha cerrados sus puertas. A partir de ahora todo comienza de nuevo. Los brotes verdes de todo nuestro universo pueden observarse desde nuestra villa - ojo, no confundir con esos brotes que hablan los políticos tradicionales para divertirse a costa de los parias del pueblo-. Comienza el curso escolar, el curso judicial, el curso político, las dietas, los nuevos propósitos de cambio, la champions, los coleccionables absurdos y posiblemente hasta Ana Botella -Anne Bottle para sus friends y Ansar”estará comenzando algún curso de inglés. Todo, absolutamente todo comienza a partir de ahora. Es más, cuando a Eva se le ocurrió darle el mordisco al pero -ese maldito bocado que tantas cefaleas y diarreas nos han causado- posiblemente lo hiciera tras la feria de Morón, apostaría por ello.
Durante la feria se dedica bastante tiempo al alterne. Hasta hace poco este aspecto de la feria se realizaba de forma tradicional, es decir, hablando cara a cara. En la actualidad ha surgido otra variante; el whatsapp. Este novedoso sistema permite a distintos individuos e individuas comunicarse sin tener que escribir las palabras al completo y sin que les moleste el sonido de la caseta en cuestión. Por la vía tradicional, generalmente se tiende al arreglo del mundo con facilidad, lógicamente el efecto enólico influye notablemente en esta modalidad. Por la vía moderna es habitual el intercambio fotográfico de chicos y chicas posando con sus mejores galas en esas casetas que dicen que no ponen en la feria pero están donde siempre -quien sabe si todavía pudiera encontrarse algún joven buscando por el extrarradio buscando alguna caseta de chin pum-.
Durante esos momentos de tertulia, he podido disfrutar de grandes momentos, muy divertidos -quizá otra semana os cuente alguna-. También han existido otros momentos muy gratos referidos a estas palabras que escribo semanalmente. He tenido varios encuentros con lectores de este espacio. Me han comentado aspectos a favor y en contra de mis argumentos y reflexiones. Por cierto, aprovecho la ocasión para agradecer públicamente a todas esas personas que dedican un tiempo para leer este rincón.
Uno de esos lectores, me comentaba que las casta política tradicional más cercana no simpatiza con mis argumentos. Ni los de un lado, ni los de otro. Me preguntó si esa situación me preocupaba. Respondí afirmativamente y negativamente. Le expliqué. No me preocupa, más bien me alegra. Ello hace que algo de verdad he escrito en muchos temas planteados. Por otro lado la única preocupación será cuando el estercolero se vaya al carajo. Entonces en este país cainita me las harán pagar, unos u otros. El que primero llegue. Ese momento sería la confirmación sobre mis planteamientos, sus comportamientos me darán la razón.
Admítanlo, he vivido en primera persona como las gastan estos individuos. Si son capaces de venderse al mismísimo diablo por un puñado de euros, aten cabos y saquen conclusiones. Lógicamente no estoy, ni pretendo estar, en posesión de la verdad. Ya lo dijo mi admirada Kubler Ross, los únicos que dicen la verdad son los pacientes psiquiátricos, los niños y los moribundos. Cuanta razón tenía.
Sit tibi terra levis.
Como decía Napoleón "no hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla". A veces la valentía no le gusta a todos. Me ha gustado el artículo de esta semana, caballero. Feliz vuelta a la maravillosa rutina.
ResponderEliminarEstimado/a "Vete tú a saber":
EliminarMe alegro que le haya gustado. Por supuesto, las opiniones son como el culo cada uno tiene el suyo. El problema es que se intente imponer a los demás utilizando cualquier medio. Es más, creo que ni siquiera lo hacen por defender su opinión, generalmente lo hacen por dinero, por mantenerse en el sillón, en definitiva, por avaricia.
Muchas gracias por su participación.